Flux energético: Cuando la naturaleza aprende a conducir la electricidad
- Julián de Jesús Quiñonez Zúñiga
- 15 ago 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 11 nov 2025
La energía no se crea, se descubre.Y en el nuevo paradigma de Agroflux, la naturaleza ya no es solo fuente: es conductora.
Los sistemas bioeléctricos se integran con sensores, raíces, hongos y minerales.Cada árbol actúa como torre de transmisión.Cada micelio, como cable subterráneo.Cada gota, como transistor líquido.
En la selva, los científicos comienzan a medir impulsos eléctricos entre árboles: señales de alerta, comunicación, flujo.Es una red viva, un internet vegetal que lleva información y energía al mismo tiempo.La Tierra, literalmente, se conecta a sí misma.
El “Flux energético” es más que tecnología: es filosofía aplicada.No se trata de dominar los flujos, sino de sincronizarse con ellos.Aprender a vivir en sintonía con el pulso de la Tierra es el siguiente paso evolutivo.
Y quizá, cuando logremos escuchar ese zumbido silencioso bajo nuestros pies, descubramos que el planeta siempre fue una batería… y nosotros, su chispa pasajera.





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