Los ojos de la raíz: cómo la tierra observa al humano
- JESUS URÍAS
- 7 ago 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 12 nov 2025
Nos enseñaron que éramos quienes observábamos el mundo.
Pero tal vez la tierra siempre nos ha estado observando.
Las raíces perciben luz, vibración, movimiento.
Detectan la huella de nuestras máquinas, el paso de nuestras botas, el peso de nuestras decisiones.
En su lenguaje invisible, las plantas registran nuestras emociones colectivas: miedo, esperanza, cansancio.
Son testigos silenciosos de nuestra evolución moral.
El Agrosapiens vive con la certeza de que cada acto deja una huella energética.
Cada cultivo maltratado emite una resonancia de dolor que el suelo recuerda.
Cada campo cuidado con respeto devuelve esa energía en forma de abundancia.
Así, el planeta funciona como un espejo emocional:
las raíces son sus ojos, el agua su memoria, la luz su conciencia.
Y el agricultor que comprende esto deja de ser productor para convertirse en guardián espiritual del flujo vital.
Los ojos de la raíz no juzgan, pero enseñan.
Muestran al ser humano que la tierra no se explota, se corresponde.
Y que quien cuida lo invisible, siempre cosecha lo eterno.





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