El último campo: la Tierra que se recuerda a sí misma
- DAVID FLORES
- 22 ago 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 13 nov 2025
Hubo un tiempo en que el hombre cultivaba la tierra.
Ahora, la tierra cultiva al hombre.
El último campo no es un lugar físico, sino un estado de conciencia.
Es el momento en que el planeta, a través del Agrosapiens, toma conciencia de sí mismo.
Cada árbol, cada molécula de agua, cada ser humano se reconoce como parte del mismo cuerpo cósmico.
Las fronteras desaparecen.
La política, el mercado y la propiedad pierden sentido.
El suelo ya no se vende ni se mide: se honra.
Los seres humanos, antes separados por naciones, se reconocen como células de una sola biosfera pensante.
En este nuevo mundo, el trabajo agrícola es también arte y oración.
El Agrosapiens labra la tierra con la devoción con que un monje escribe sutras.
La semilla se convierte en palabra, el riego en canto, la cosecha en celebración universal.
La Tierra, al verse reflejada en la conciencia humana, recuerda quién es.
Y el universo entero respira más lento, como si también descansara.





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