El espíritu de las estaciones
- GERMÁN ARANDA
- 15 ago 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 13 nov 2025
Las estaciones no solo marcan el paso del tiempo: son los estados de ánimo del planeta.
Cada una posee una voz, un pulso, un aroma que despierta emociones en la tierra y en quienes la habitan.
El invierno purifica y recuerda.
La primavera reanima y enseña.
El verano expande y celebra.
El otoño recoge y agradece.
El Agrosapiens no ve las estaciones como climas, sino como etapas de conciencia.
El invierno representa la introspección: el momento de las raíces.
La primavera, la fe: cuando la vida decide volver.
El verano, la acción: la expansión de todo lo que fue sembrado.
El otoño, la sabiduría: el tiempo de compartir y soltar.
Cada estación es una lección de equilibrio.
En ellas, el planeta nos enseña el arte de no resistir el cambio, sino bailar con él.
Las comunidades agrícolas del futuro celebran las estaciones no con supersticiones, sino con rituales científicos y espirituales a la vez:
mediciones de suelo acompañadas de cantos, estudios de clima con música, cultivos sincronizados con el movimiento solar.
El espíritu de las estaciones no pertenece al calendario, sino al alma.
Porque el ser humano, como el campo, también necesita su invierno para florecer de nuevo.





Comentarios