🌿🚫🌱 Nuevas prácticas de agricultura sin suelo ganan interés entre jóvenes emprendedores rurales
- DAVID CAREAGA
- 19 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Durante siglos, el suelo ha sido el pilar de la agricultura. Pero hoy, en laboratorios, azoteas, contenedores y espacios reducidos, una nueva generación de productores rurales está demostrando que no se necesita tierra para cultivar.Las prácticas de agricultura sin suelo, como la hidroponía, aeroponía y acuaponía, están ganando terreno entre jóvenes emprendedores que ven en estas técnicas una oportunidad para innovar, emprender y producir de forma más eficiente y sustentable.
Y no es para menos: en un contexto donde el cambio climático degrada los suelos, el acceso a tierras fértiles es desigual y la demanda de alimentos frescos no deja de crecer, cultivar sin suelo se vuelve una opción lógica, rentable y poderosa.

¿Qué es la agricultura sin suelo?
Es un conjunto de técnicas que permiten el crecimiento de plantas sin necesidad de tierra, utilizando soluciones nutritivas, sustratos inertes o niebla rica en nutrientes. Las más conocidas son:
💧 Hidroponía: las raíces crecen en agua con nutrientes disueltos.
🌫️ Aeroponía: las raíces están suspendidas en el aire y se rocían con nutrientes.
🐟 Acuaponía: combina cultivo de plantas con cría de peces en un sistema circular donde los desechos de los peces nutren a las plantas.
Estas técnicas pueden ser tan simples como un sistema casero con tubos de PVC, o tan sofisticadas como granjas verticales automatizadas con sensores y control climático digital.
¿Por qué atrae tanto a los jóvenes?
Accesibilidad: no se requiere poseer grandes extensiones de tierra. Se puede empezar en espacios pequeños, incluso en zonas urbanas o periurbanas.
Tecnología e innovación: integra automatización, IoT, inteligencia artificial, lo cual conecta con intereses digitales de nuevas generaciones.
Impacto ambiental positivo: ahorra hasta 90% de agua, no requiere pesticidas, y reduce la huella de carbono.
Alta productividad: los ciclos son más cortos y la producción más controlada, ideal para hortalizas, hojas verdes, hierbas y microgreens.
Modelo de negocio escalable: muchos jóvenes están creando marcas propias, vendiendo directamente a restaurantes, supermercados o por suscripciones.
En América Latina, esta tendencia se refleja en la creciente cantidad de startups agroalimentarias fundadas por jóvenes que ofrecen kits hidropónicos, cursos, servicios de instalación, y producción local de alimentos frescos. También está motivando a escuelas agrícolas a incluir estos temas en sus currículos, y a gobiernos locales a brindar apoyo con créditos y capacitación.
¿Es viable a largo plazo?
Sin duda. Si bien requiere una inversión inicial en tecnología y capacitación, las ventajas operativas —como menor consumo de recursos, cosechas más frecuentes y control de plagas más eficiente— están convenciendo a cada vez más productores.
Además, en contextos donde la migración rural-urbana ha vaciado comunidades agrícolas, la agricultura sin suelo está demostrando que los jóvenes pueden quedarse, innovar y prosperar en sus propios territorios.
Porque ya no se trata solo de “quedarse en el campo”: se trata de redefinir lo que significa producir en él. Y con agua, nutrientes, tecnología y visión, la tierra ya no es el único terreno fértil. La mente joven también lo es.




Comentarios