❄️🌾 Semillas nativas crioconservadas comienzan a ser reintroducidas en proyectos agroecológicos
- JESUS ARIEL
- 19 dic 2025
- 2 Min. de lectura
En una bóveda bajo cero, al resguardo de los cambios del mundo exterior, duermen miles de semillas que guardan siglos de historia, adaptación y cultura. Son semillas nativas: variedades originarias de cada territorio, conservadas en bancos genéticos mediante técnicas de crioconservación. Pero ahora, después de años de reposo, muchas de ellas están despertando y volviendo a sembrarse en proyectos agroecológicos que buscan restaurar la diversidad y la resiliencia del campo.

La crioconservación es el proceso de almacenar material genético a temperaturas bajo cero, generalmente en nitrógeno líquido, para preservar su viabilidad durante décadas o incluso siglos. Esta práctica ha permitido resguardar semillas tradicionales de maíz, amaranto, frijol, papa, chía, quinoa y cientos de hortalizas y cereales nativos, muchas de ellas en riesgo de desaparecer por la homogeneización agrícola.
Hoy, gracias a iniciativas conjuntas entre bancos de germoplasma, organizaciones campesinas y universidades, esas semillas están saliendo del frío… para volver a la tierra.
¿Por qué es importante esta reintroducción?
🌱 Recupera la diversidad genética, clave para enfrentar plagas, sequías, nuevas enfermedades y cambio climático.
🧬 Restaura sistemas agrícolas más adaptados al entorno local, con menor dependencia de insumos externos.
🍽️ Fortalece la soberanía alimentaria, al devolver a las comunidades el control sobre lo que siembran y consumen.
🛡️ Preserva cultura e identidad, ya que muchas de estas semillas están ligadas a prácticas, recetas, rituales y saberes ancestrales.
Los proyectos agroecológicos que están utilizando estas semillas lo hacen con una mirada integral: rotación de cultivos, abonos orgánicos, uso de bioinsumos, protección del suelo y participación comunitaria. En este modelo, la semilla no es solo un insumo productivo: es un símbolo de conexión entre el pasado y el futuro.
¿Cómo se lleva a cabo el proceso?
🔬 Reactivación: las semillas almacenadas son germinadas en condiciones controladas para verificar su viabilidad.
🌾 Multiplicación: las primeras plantas se cultivan en parcelas experimentales para obtener nueva semilla.
🤝 Transferencia: se entregan a comunidades o colectivos agrícolas junto con capacitaciones y acompañamiento técnico.
🔁 Retroalimentación: los agricultores registran comportamientos, adaptaciones y características emergentes de cada variedad.
Uno de los casos más inspiradores se está dando en regiones indígenas de México y los Andes, donde mujeres agricultoras están liderando la recuperación de variedades tradicionales de maíz azul, frijol pinto, calabazas y amaranto, integrándolas en circuitos cortos de comercio justo y educación agroecológica.
Además, el proceso tiene un valor simbólico poderoso: no solo se cultiva alimento, también se cultiva memoria.
¿Qué retos existen?
🔍 Asegurar el acompañamiento técnico y la capacitación para evitar pérdidas en las primeras generaciones.
🧾 Establecer mecanismos legales que reconozcan los derechos colectivos sobre las semillas reintroducidas.
💰 Generar modelos económicos sostenibles para que estas variedades puedan competir en mercados actuales.
Pero el potencial es enorme: semillas olvidadas que florecen en manos nuevas, en campos que quieren sanar.
En un mundo donde las soluciones parecen cada vez más complejas, esta propuesta es profundamente sencilla: volver a sembrar lo que ya era nuestro, pero que habíamos dejado en pausa.




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